Ada
Byron (1815-1852)
También
conocida como Ada Augusta Lovelace o Condesa de Lovelace (por su matrimonio con un aristócrata
inglés), Ada A. Byron nació en Londres en 1815. Su padre fue el poeta romántico Lord
Byron, quien llamaba a su esposa Annabella Milbanke, La princesa de los
paralelogramos. Este matrimonio fracasó, y poco después de nacer Ada, su padre
abandona Londres. Fue Annabella quien se encargó de la educación de su hija. Sin
embargo Byron mantuvo una intensa relación a distancia con su hija y bautizó con el
nombre de Ada a muchas de las heroínas de su obra poética.
Ada tuvo la formación que se daba en el
siglo XVIII a las muchachas de la alta sociedad londinense, pero desafiando la moral
victoriana de la época, su madre se encargó de que también fuera educada en las
ciencias y especialmente en las matemáticas. Entre otros, tuvo como maestros a DeMorgan
y a Mary
Somerville.
En 1833 Ada conoce a Charles Babbage(1792-1871),
profesor de matemáticas de
la Universidad de Cambridge, en una conferencia de éste sobre su Máquina Analítica,
precedente de los actuales ordenadores. Desde entonces, Ada se convierte en su
colaboradora. En 1843, comienza la traducción de una conferencia del matemático
Menabrea sobre la Máquina de Babbage, a la cual añade explicaciones y comentarios
personales sobre su funcionamiento.
Ada
tuvo la idea de adaptar las tarjetas perforadas que utilizó Jackard
(1753-1834) en su telar de
tejido, para que la máquina de
Babbage repitiera determinadas operaciones. Así diseñó un programa para el cálculo
de los Números de Bernouilli. Por ello Ada Byron es considerada la primera programadora
de ordenadores, y un lenguaje de computación lleva hoy su nombre: ADA.
Desgraciadamente la salud de Ada nunca fue
buena y muere en 1852, a los 36 años (la misma edad que su padre), sin ver construida
la máquina en la que tanto había trabajado.
(Para saber más:"Mujeres,
manzanas y matemáticas. Entretejidas" de Xaro Nomdedeu Moreno, Ed. nivola)

El telar de tejido es un telar mecánico
inventado en 1801 por Jackard y usado todavía en la actualidad. Su funcionamiento se
basa en una serie de tarjetas perforadas de forma estratégica, las cuales forman un
programa que maneja agujas de tejer para crear diseños textiles.