El misterio del Salón Ovalado
consiste fundamentalmente en que en una elipse como la de la figura, existen dos
puntos, los focos F1 y F2, tales que si las paredes de la elipse fueran de goma
como las de un billar y se lanzase una bola desde F1 en cualquier dirección, al
rebotar iría a parar a F2 .
El sonido se comporta al rebotar,
como una bola. Por ello hablando muy bajo desde uno de los focos, el sonido llega
con claridad al otro. Hecho que no ocurre en ningún otro punto del salón.